Tours virtuales

¿Tour virtual o fotos?

Unas buenas fotos venden la visita. Un tour virtual vende el inmueble. Normalmente quieres los dos, pero no para todos los inmuebles.

Lo que una foto hace bien

Una foto es un encuadre elegido. El fotógrafo decide desde dónde mirar, qué entra en la imagen y qué no. Eso es un argumento de venta y funciona. Una buena foto despierta interés y hace que se abra el anuncio.

Lo que una foto no hace

Una foto no da sensación de espacio. Quien la ve no puede saber cuánto mide el pasillo, si el armario cabe en el dormitorio, o dónde está exactamente esa segunda ventana. Esas son las preguntas que llevan a alguien a una visita, a menudo para descubrir en cinco minutos que el sitio no es el adecuado. Las medidas y superficies se pueden leer directamente del tour; la página de tours virtuales entra en eso.

Dónde el tour marca la diferencia

Dónde no compensa

Un inmueble barato y de venta rápida en buena ubicación se vende antes de que el tour termine de procesarse. Un estudio pequeño que una sola foto ya explica no gana mucho. Con sinceridad: si el sitio se va en una semana, el tour es dinero que no hace nada.

El lado práctico

El tour se abre en el navegador sin nada que instalar, funciona en el móvil, y se comparte como un enlace cualquiera: en el anuncio, un correo o redes sociales. El mismo escaneo también puede darte superficies y medidas, lo que ahorra una medición aparte. Qué cuesta un tour y qué mueve el precio está aquí: lo que cuesta un tour virtual.

Si el tuyo es de esos inmuebles donde un tour se amortiza, pide presupuesto.

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